Monday, 14 March 2011

Un cielo azul-azul.

En manga corta, leyendo Whom must we treat equally for educational opportunity to be equal? de Christopher Jencks en la biblioteca de Sciences Po. Después del escalofrío, me digo que, en el fondo, lo mejor del verano son aquellos días del principio y del fin en los que, de repente, sin venir a cuento, el calor se convierte en una ligera brisa y te planteas que una chaquetilla no vendría mal y que los vaqueros son mejores que las bermudas. Las abarcas valen para cualquier día previo, durante y posterior al verano. El cielo es azul-azul, con cuatro nubes blancas escarpadas en el cielo. Imagino que, detrás de los cristales, hace viento y que no debe hacer tanto calor como aquí dentro. No sé a santo de qué, sale humo de una chimenea. En fin, prefiero no pensar en tal despilfarro. París es CASI primaveral y la gente, por lo general, se ha quitado la máscara de parisino-enfadado. Incluso la reclusión bibliotecaria sienta bien, te hace sentirte productivo, bien. En cualquier caso, salir de la biblioteca y que siga siendo CASI de día, es todo un premio a la constancia.

Tuesday, 8 March 2011

Doisneau.

A vegades penso que això de París no m'acaba de convèncer, que és massa literari i dramàtic dir que m'he escapat a un París en blanc i negre amb les fulles dels arbres per terra, tot de color tardor, amb un gran vent que pugi des del Sena i em permeti esvaïr-me una mica de tot. Perquè, realment París és una ciutat en blanc i negre o així m'hagués agradat sentir-la en el precís instant de la tardor, però, com sempre tard, ho dic ara que comença a venir la llum i un dia, de cop i volta, sortiran totes i cadascuna de les fulles dels castanyers dels boulevards del barri i el verd omplirà la ciutat, igual que un dia tot això haurà acabat i el record, llunyà, serà, aleshores sí, un record literari i dramàtic, sempre en el sentit més teatral de la paraula, en blanc i negre. Ara bé, abans d'això, queden encara setmanes i mesos.

Saturday, 5 March 2011

Frivolidad pura y dura.

Dear Student
you receive this email because you got less than 2 points from the quiz.

Some did not answer any question - I guess you know the reasons but some of you did answer but were not correct, were not precise or did not understand the text.

I would like to encourage you to read the texts in more detailed way putting attention to what is important. I will be talking about reading a paper during the first office hours - so I specially encourage you to come.

Remember that you can always do better - especially that only two best scores count for the final grade - and there will be 2/3 more quiz. But also remember that the compulsory articles are the base for final exam. So I do encourage you to work little more.

Have nice weekend

The Teacher Assistant (I don't write the name due to privacy reasons)

Thursday, 3 March 2011

3 del 3.

Creo que la leche se me ha vuelto a pasar, aunque voy a hacer un esfuerzo para probarla y, de paso, desayunar algo que, a pesar de que ya sea tarde, hay que continuar con los buenos hábitos recién adquiridos para afrontar con fuerzas todo el día soleado que tengo por delante. Porque me empeño en escribir, de una vez por todas, una mierda de post del tirón, incluso a sabiendas de que esto me va a costar llegar tarde a Père Lachaise que, como no me canso de recordárselo a Cristina, está en la otra punta de París, casi en Banlieue, a 37 minutos según la RATP.

Ahora, me afirmo que el post va a ser breve, que no me puedo permitir el lujo de ir afirmando sin ningún tipo problema moral que los estereotipos relativos a los españoles y al hecho de llegar tarde son ciertos. Respecto al día, hoy llevo gafas de sol.

Wednesday, 2 March 2011

2.marzo

Un día soleado y frío para aquellos que se han levantado demasiado pronto, para los que, como yo, se han desvelado con las penúltimas sombras de la madrugada y, a fuerza de intentar dormir y no conseguirlo, han desistido y han asumido que, pese a todo, ya era de día y se podían hacer cosas más provechosas que calentar unas sábanas en balde.

A las siete y cinco estaba ya dentro de las piscinas municipales Armand Noséqué, aunque también es cierto que no he aguantado demasiado ahí dentro, que mis capacidades físicas están más que mermadas respecto de la última vez. Me planteo esto, sin embargo, como justo lo contrario de lo que ha sido hoy, como un acto más rutinario que otra cosa, un poco a poco, día a día y, al salir de la piscina, volver a casa y sentarme a desayunar tostadas con mermelada leyendo El País y el Diario de Mallorca. Supongo que, echo en falta mis vacaciones de playa y sol en N'Aladern o en Carrer Neptú.

Tuesday, 8 February 2011

Del curioso camino de una postal.

Lo cierto es que una postal verde de persianas mallorquinas con los bordes recortados con tijeras de niño no es la postal más frecuente que uno se puede esperar. Y, aún con todo, mi espera día a día al abrir el buzón ha sido larga y temerosa de no llegar a ningún puerto. Resulta curioso ese momento de esperar algo que quizás ya ha llegado o que igual no llegará jamás. Así, a las tres o cuatro semanas de vida de dicha postal yo hice el camino inverso que debería haber hecho la propia, esperando que, a mi regreso, la encontraría ya fuera del buzón en mi habitación de París.

Nada más lejos de la realidad, mi regreso a París se vio marcado por el sol y la carencia de esas persianas mallorquinas, de un verde profundo. Dicho así, parece que pudiéramos encontrarle algún significado casi teleológico, aunque es mucho suponer. El presupuesto de la pérdida por Correos o por La Poste inundó cualquier concepción acerca de la postal y me permitió olvidarme de ella, salvo por alguna rémora de ida y vuelta y alguna reprimenda al remitente, que me acusaba de haber dado mal mi dirección. Posible, pero poco probable, la facilité de nuevo ahora sí cerciorándome de que estuviera correctamente.

Nada me hacía creer que hoy, 8 de febrero, dos meses después, la chica española del 5º, Erasmus también, subiría las escaleras para preguntarme si la postal era para mí, que había estado en su buzón desde entonces y, al no llevar nombre del destinatario, el cartero se había equivocado.

En el tiempo que la postal ha ido de Palma al 67 del Boulevard de Vaugirard de París y ha subido del 5º al 7º han pasado dos meses y yo he atravesado cuatro veces el Mediterráneo para ir a Palma.

Tuesday, 1 February 2011

En vela.

Desvelado, a altas horas de la madrugada parisina. Fría, lo sé, aunque sin rocío en la ventana ni hielo en los tejados. Aún cálida la podemos creer, hoy que ha salido el sol. Y, sin embargo, sigo en vela. Demasiado café para mis tardes y demasiadas ganas de aprovechar, por fin, las mañanas. Aunque las tardes son, para variar, más que productivas. Paseos gélidos y largas charlas alrededor del sixième arrondissement. Hay que decir, sin embargo, que no es mi culpa la pérdida de tiempo en mis mañanas, sino del insomnio que ni tengo ni admitiría tener. Y es que, en cierto modo, París te cambia el horario y no porque me emborrache y salga de fiesta día sí y día también, que no es, ni por asomo una realidad –quizás mucho más un mito–, sino por eso de tener un horario universitario mucho más laxo, que, en el fondo, me permite pendulear por la cama hasta bien entrado el mediodía –sin que, por ello, tenga graves conflictos morales– y claro, después cualquiera me acuesta temprano.

Soy consciente de que esto suena a excusa y, en buena medida, lo es. No obstante, no por admitirlo intentaré justificarme una vez más. Es de noche, sí, he intentado dormir, también, no lo consigo, pues es más que evidente y, además, me atrevo a pensar que lo mejor que puedo hacer es acabar de escribir esto e intentar dormir. Bien seguro que a las tres y media me duermo.
Sea como sea, mañana me levanto temprano, y no lo digo como bueno hábito al que acostumbrarse, pues tengo clarísimo que madrugar no es algo positivo per se, ni siquiera aconsejable.